martes, 10 de marzo de 2026

Crónica manifestación 8 de marzo de 2026 - Alicante

 Hoy, 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, miles de personas nos hemos concentrado en la ciudad de Alicante reclamando una vez más los derechos humanos del cincuenta por ciento de la población: las mujeres. Muchas corrientes del feminismo actual conectan con ideas que ya estaban presentes en el anarquismo clásico: la crítica a las jerarquías y a todas las formas de dominación.



Recordemos que esta fecha se conmemora debido a la masacre del 8 de marzo de 1908. Fecha en la que un grupo de obreras textiles de Nueva York hacían huelga reclamando la jornada de 8 horas, abolición del trabajo infantil y el derecho al voto para la mujer. Los dueños de la fábrica iniciaron un incendio bloqueando las puertas para que no pudieran salir. 129 mujeres fueron asesinadas mientras reclamaban derechos laborales dignos.

Recordando el origen de esta fecha tan trágica, diversos colectivos y grupos de personas han marchado desde la plaza de los luceros hasta la rambla donde se han leído diversos manifiestos. Las personas, de todas las edades, desde niñas hasta mujeres muy mayores cargaban carteles donde se leían mensajes como “Nuestro cuerpo, nuestras reglas” o “Nacer con vagina no es capital de trabajo” Algunas personas cargaban carteles con las mujeres asesinadas en lo que va de año, otros con las mujeres asesinadas en nuestra provincia y ciudad por parte del terrorismo machista.

Una vez en la rambla, se realizaron dos Muixerangues llevadas a cabo solo por mujeres y niñas en representación de la cooperación femenina y lo que las mujeres juntas pueden lograr. Durante la marcha se podían escuchar consignas como “No hace falta chocho, para coger el mocho”, “Tranquila, hermana, aquí está tu manada”, “Sola, borracha, quiero volver a casa” o “Estoy hasta las tetas, de hacerte las croquetas”.

También se escucharon consignas desde el feminismo antiespecista como “Ni oprimidas, ni opresoras” o “La revolución feminista, será antiespecista”. Reclamando así los derechos de forma transversal, incluyendo a todos los seres sintientes y extendiendo la lucha a la eliminación de la explotación reproductiva en los animales no humanos también.

Desde CNT-AIT hemos participado y apoyado esta marcha como organización feminista que es consciente de la prioridad de la lucha por los derechos plenos de las mujeres. Las mujeres han sido siempre las que han cargado con el trabajo invisible no remunerado que ha permitido a los hombres alcanzar puestos de poder. A esta desigualdad se han sumado las violencias cotidianas y laborales a las que son sometidas cuando salen al espacio público, así como el abuso sexual y el abuso de poder en las relaciones.  

Entendemos el feminismo y el anarquismo como la misma cosa. Imposible dar lugar a uno sin el otro puesto que todo individuo tiene derecho a su existencia segura en sociedad y a ser apoyado y respaldado para alcanzar su mayor bienestar. Entendemos el apoyo mutuo como la búsqueda y el análisis de estas violencias para erradicarlas creando así un mundo donde las personas puedan vivir sin miedo y todas sus necesidades estén cubiertas. También donde se puedan expresar tal y como son sin quedar encorsetadas en sus roles de género.

Pensadoras anarquistas como Emma Goldman o Voltairine de Cleyre defendían que la liberación de las mujeres no podía lograrse solo con cambios legales, sino transformando profundamente las relaciones sociales: el trabajo, la familia, la sexualidad y la vida cotidiana. Para ellas, patriarcado, Estado y capitalismo eran sistemas de poder conectados.

Desde nuestro feminismo anarquista entendemos la opresión de género como parte de un entramado muy amplio de desigualdades. Así pues, ofrecemos como solución una forma de organización basada en la autoorganización, la horizontalidad y el apoyo mutuo, más allá de las instituciones. También desmontar las jerarquías que limitan la vida de las personas y construir relaciones basadas en la libertad, el apoyo mutuo y la igualdad real.