viernes, 27 de febrero de 2026

Reflexionem sobre feminisme: crónica de la conferencia de militantes

El pasado 21 de febrero, en el local de la CNT-AIT de Alicante, celebramos la conferencia de militantes bajo el lema “Reflexionem sobre feminisme”. La propuesta era generar un espacio de reflexión colectiva, desde el anarcosindicalismo, donde pensar el feminismo no como un añadido puntual, sino como eje transversal de nuestra práctica política y sindical, tratando en profundidad el texto compartido desde el colectivo Feminismes Dissidents.

La jornada comenzó compartiendo desayuno y conversación informal. Ese primer momento se marca el tono de lo que seria el resto de la jornada: cercanía, escucha y cuidados. Iniciamos el debate, aunque hubo matices y diferentes enfoques, se percibió una base común sólida y unitaria, acompañada de varios momentos de autorreflexión y reflexión colectiva.

Entre las ideas compartidas, se abordaron las siguientes:

  • Entendemos el feminismo desde la libertad como punto de partida, apostando por un feminismo transincluyente donde todas las personas que se identifiquen en él tengan cabida.
  • Consideramos que la liberación pasa por la descentralización del hombre como eje organizador de la vida social, para que mujeres y otras identidades puedan acceder en igualdad a la elección de su tiempo, energía y participación pública.
  • Señalamos que el patriarcado atraviesa todas las estructuras y limita las libertades colectivas, asignando al hombre un rol emocionalmente restringido y a la mujer el papel de víctima de violencias y responsable de los cuidados.
  • Reflexionamos sobre cómo el patriarcado dificulta reconocer y defender todas las vulnerabilidades, afectando al conjunto de la sociedad.
  •  Coincidimos en que el feminismo es también una herramienta de lucha sindical, imprescindible para combatir la explotación en cualquiera de sus manifestaciones.
  • Mostramos preocupación por la mercantilización de fechas como el 8M o el 25N, apostando por recuperar su sentido político y hacerlo transversal en nuestras acciones diarias.
  • Reconocimos la necesidad de hacer pedagogía, especialmente en entornos rurales, y de tejer redes de apoyo que acerquen el feminismo anarquista a más mujeres.
  • Compartimos la idea de que pensar y cuestionarse puede ser un privilegio, por lo que es necesario generar espacios accesibles donde la reflexión no quede limitada a lo teórico.
  • Se debatieron cuestiones complejas como el transfeminismo o la prostitución, desde el respeto y la voluntad de profundizar sin simplificaciones.

Como cierre del debate, se formulan varias propuestas para trasladar a la próxima asamblea del sindicato, permitiendo continuidad a las reflexiones generadas en la conferencia y abriendo líneas de trabajo concretas.

A las dos hicimos una pausa para preparar y compartir la comida en comunidad. Ese momento reforzó la dimensión práctica de lo que defendemos dado que la cotidianidad también es acción política haciendo este momento de labor algo amigable y sencillo gracias a la cooperación y convivencia.

Durante la tarde, tras la comida, nos quedamos un rato de sobremesa tranquila, compartiendo conversación tranquilamente. Fue un espacio de reflexión y también de cotidianidad: esa parte a veces invisible de la militancia donde los cuidados no se declaran, pero se practican. Momentos muy valiosos para el desarrollo del compañerismo entre militantes y no militantes, donde existe la oportunidad de estar a gusto, siendo una misma, desde el respeto y compartiendo anécdotas e historias de nuestras vidas. En definitiva, conocernos más en profundidad para sostener mejor lo que construimos juntas.

Cerramos la jornada con una convicción compartida: los espacios seguros no aparecen por casualidad, se construyen día a día. Mientras nos tratemos como seres humanos; mientras actuemos con humanidad; mientras visualicemos y señalemos las violencias que se ejercen desde las distintas esferas de poder (y nos defendamos de ellas colectivamente); y mientras revisemos individual y colectivamente los poderes que ejercemos y las opresiones que podemos reproducir en lo cotidiano, estaremos sembrando la posibilidad de encontrarnos, cuidarnos y respetarnos en libertad.

Porque como escribió Louise Michel en Canción de las prisiones (1871):

“Cuando la multitud, hoy muda,

ruja como el océano

y a morir esté dispuesta,

la Comuna resurgirá…

…y púrpura florecerá la tierra

libre bajo el cielo llameante.”

Seguimos trabajando para que esa tierra libre no sea sólo memoria, sino presente y futuro construido colectivamente.

 

 

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