El pasado 21 de febrero, en el local de
la CNT-AIT de Alicante, celebramos la conferencia de militantes bajo el lema
“Reflexionem sobre feminisme”. La propuesta era generar un espacio de reflexión
colectiva, desde el anarcosindicalismo, donde pensar el feminismo no como un
añadido puntual, sino como eje transversal de nuestra práctica política y
sindical, tratando en profundidad el texto compartido desde el colectivo
Feminismes Dissidents.
La jornada comenzó compartiendo desayuno y conversación informal. Ese primer momento se marca el tono de lo que seria el resto de la jornada: cercanía, escucha y cuidados. Iniciamos el debate, aunque hubo matices y diferentes enfoques, se percibió una base común sólida y unitaria, acompañada de varios momentos de autorreflexión y reflexión colectiva.
Entre las ideas compartidas, se abordaron
las siguientes:
- Entendemos el feminismo desde la
libertad como punto de partida, apostando por un feminismo transincluyente
donde todas las personas que se identifiquen en él tengan cabida.
- Consideramos que la liberación
pasa por la descentralización del hombre como eje organizador de la vida
social, para que mujeres y otras identidades puedan acceder en igualdad a la
elección de su tiempo, energía y participación pública.
- Señalamos que el patriarcado
atraviesa todas las estructuras y limita las libertades colectivas, asignando
al hombre un rol emocionalmente restringido y a la mujer el papel de víctima de
violencias y responsable de los cuidados.
- Reflexionamos sobre cómo el
patriarcado dificulta reconocer y defender todas las vulnerabilidades,
afectando al conjunto de la sociedad.
- Coincidimos en que el feminismo es
también una herramienta de lucha sindical, imprescindible para combatir la
explotación en cualquiera de sus manifestaciones.
- Mostramos preocupación por la
mercantilización de fechas como el 8M o el 25N, apostando por recuperar su
sentido político y hacerlo transversal en nuestras acciones diarias.
- Reconocimos la necesidad de hacer
pedagogía, especialmente en entornos rurales, y de tejer redes de apoyo que
acerquen el feminismo anarquista a más mujeres.
- Compartimos la idea de que pensar
y cuestionarse puede ser un privilegio, por lo que es necesario generar
espacios accesibles donde la reflexión no quede limitada a lo teórico.
- Se debatieron cuestiones complejas
como el transfeminismo o la prostitución, desde el respeto y la voluntad de
profundizar sin simplificaciones.
Como cierre del debate, se formulan
varias propuestas para trasladar a la próxima asamblea del sindicato,
permitiendo continuidad a las reflexiones generadas en la conferencia y
abriendo líneas de trabajo concretas.
A las dos hicimos una pausa para preparar
y compartir la comida en comunidad. Ese momento reforzó la dimensión práctica
de lo que defendemos dado que la cotidianidad también es acción política
haciendo este momento de labor algo amigable y sencillo gracias a la
cooperación y convivencia.
Durante la tarde, tras la comida, nos
quedamos un rato de sobremesa tranquila, compartiendo conversación
tranquilamente. Fue un espacio de reflexión y también de cotidianidad: esa
parte a veces invisible de la militancia donde los cuidados no se declaran,
pero se practican. Momentos muy valiosos para el desarrollo del compañerismo
entre militantes y no militantes, donde existe la oportunidad de estar a gusto,
siendo una misma, desde el respeto y compartiendo anécdotas e historias de
nuestras vidas. En definitiva, conocernos más en profundidad para sostener
mejor lo que construimos juntas.
Cerramos la jornada con una convicción
compartida: los espacios seguros no aparecen por casualidad, se construyen día
a día. Mientras nos tratemos como seres humanos; mientras actuemos con
humanidad; mientras visualicemos y señalemos las violencias que se ejercen
desde las distintas esferas de poder (y nos defendamos de ellas
colectivamente); y mientras revisemos individual y colectivamente los poderes
que ejercemos y las opresiones que podemos reproducir en lo cotidiano,
estaremos sembrando la posibilidad de encontrarnos, cuidarnos y respetarnos en
libertad.
Porque como escribió Louise Michel en
Canción de las prisiones (1871):
“Cuando la multitud, hoy muda,
ruja como el océano
y a morir esté dispuesta,
la Comuna resurgirá…
…y púrpura florecerá la tierra
libre bajo el cielo llameante.”
Seguimos trabajando para que esa tierra
libre no sea sólo memoria, sino presente y futuro construido colectivamente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.