martes, 9 de febrero de 2021

CNT-AIT: Contra viento y marea

    Como ya sabe parte del movimiento libertario, desde hace varios años la CNT-AIT se enfrenta a un proceso de asfixia por parte de una organización que se dice anarcosindicalista y que también se hace llamar CNT. Los individuos y agrupaciones anarquistas que se sienten ajenas al anarcosindicalismo perciben esta situación con recelo, con escepticismo e incluso con cierta ironía, y piensan que es absolutamente decadente e irrisorio que en el Estado español existan “dos CNT” fruto de una “escisión”, que se tornan irreconciliables y que, además, se encuentran inmersas en una “batalla de siglas” en la que ambas pugnan por ostentar las históricas siglas, dejando así a un lado, los verdaderos problemas sociales y políticos a los que debería enfrentarse el anarquismo y el anarcosindicalismo. 

    Nos vemos en la necesidad de desmentir esta idea de una supuesta batalla de siglas y explicar qué es lo que sucede en el seno del anarcosindicalismo en el Estado español y a nivel internacional. Pero tratando de no abrumar a aquellas personas que leéis este comunicado, hemos evitado hablar detenidamente de todos los abusos, usos deshonestos de los acuerdos y la orgánica, atropellos, corruptelas y agresiones que se han cometido estos últimos años. Sólo hemos querido hablar de las cuestiones centrales, sin meternos en los detalles. Somos conscientes de que queda pendiente por nuestra parte un trabajo de visibilización de todas estas bochornosas e intolerables actitudes. Por tanto, la intención de este texto no es sumergir a quienes lo leen en un mar de datos, fechas y nombres, ya que hay harto material escrito que viene explicando desde el principio qué es lo que sucede con más o menos detalle. Un material que además se está recuperando para hacerlo más accesible a quienes tengan interés. Lo que se pretende con este comunicado es poner en situación al actual movimiento anarquista y lanzar unas cuantas reflexiones al respecto para que, si se estima conveniente, todxs lxs compañerxs puedan juzgar por sí mismxs lo que está sucediendo y tomar un posicionamiento ante ello.

    La CNT-AIT siempre ha funcionado de manera asamblearia y horizontal, incluso en su estructura de confederación de sindicatos y como sección de la AIT. Esto significa que los Comités Locales, Regionales y Nacionales, que no son más que grupos de compañerxs que se encargan de coordinar las actividades en distintos niveles, no tienen ningún poder de decisión más allá de lo que acuerden lxs afiliadxs. Las decisiones que se toman en la Confederación parten directamente desde la base de los distintos sindicatos, y así se elevan las decisiones hasta el ámbito nacional. Para ello, todxs lxs militantes de la CNT-AIT tienen conocimiento y pueden participan (o así se fomenta y se potencia desde los propios estatutos) de todo lo que sucede a nivel confederal. Si estos Comités fueran quienes toman las decisiones por el resto de los sindicatos y militantes, estaríamos ante una estructura vertical y autoritaria que nada tiene que ver con los principios de la horizontalidad y la no delegación del anarquismo y el anarcosindicalismo.

    Aquí reside una de las cuestiones principales de la lamentable situación actual. El Comité Confederal y las secretarías de la CNT-AIT (cuando aún era “una”), de manera unilateral y a espaldas de los sindicatos que formábamos la CNT-AIT, dejó de pagar las cuotas a la AIT durante dos años aproximadamente, malgastando y usando ese dinero para los fines que ellxs consideraban oportunos. Las personas que tomaron estas decisiones a espaldas de la Confederación, consideraban a la AIT poca cosa y a sus secciones demasiado insignificantes como para que valiera la pena pertenecer a ella. Por otro lado, la CNT© (desde este momento la nombraremos así, ya diremos el porqué) comienza a organizar conferencias de carácter internacional con otras organizaciones, al margen de la AIT y con la intención de empezar a dar forma a lo que sería la CIT (Confederación Internacional del Trabajo), una “nueva internacional”, a nuestro juicio, con tintes poco libertarios. Todo esto, como es lógico, terminó por provocar su expulsión de la AIT.

   Pero más allá de esos premeditados movimientos del Comité Confederal de la CNT© y algunos comités y secretarías que costaron la expulsión de la AIT, vemos como una parte de la militancia, por desconocimiento o indiferencia, ha permitido que suceda todo lo que esta actitud centralista y autoritaria de la CNT© ha desencadenado. Una militancia que se ha dejado arrastrar hacia un nuevo planteamiento organizativo enfocado más a lo estético que a lo ético. Más en el marketing que en lo ideológico. Más hacia la filiación de “cuotas” que de militantes activxs. A deshacerse de todo aquello que no les interese para desarrollar el “plan de crecimiento exponencial de la organización”. Los sindicatos de la CNT-AIT son lo que la afiliación hace de ellos. Por esto mismo lxs anarcosindicalistas buscamos la militancia, la participación de lxs afiliadxs en el funcionamiento de la organización, para poder crear los ansiados lazos de apoyo mutuo y solidaridad que son la base de nuestra lucha contra la autoridad, pero también contra la pasividad y la delegación de nuestra emancipación en institución alguna. Somos una organización entre iguales donde lxs trabajadorxs nos necesitamos unxs a otrxs para mejorar nuestras condiciones de vida y hacer camino hacia el horizonte libertario. Esa es la razón por la que preferimos una organización con militancia activa, consciente y en constante formación y reflexión, a un sindicalismo que prioriza una afiliación masiva (a través de afiliaciones telemáticas, por ejemplo) de la que no se espera ningún potencial transformador, ni siquiera la asistencia a las asambleas, salvo su cuota y sus datos para inflar números y obtener beneficios. Así, el hecho de la existencia de una cúpula dirigente en la CNT© que toma las decisiones sin haber informado ni consultado a la militancia, es muy esclarecedor para comprender en qué lugar deja a sus afiliadxs una organización que se dice anarcosindicalista.

    También hemos visto cómo dentro de esa CNT© crecía la idea de que cuanta más filiación (que no militancia) y cuotas aporta un sindicato, federación o sección de la Internacional a la organización, más autoridad y poder de decisión debe tener a la hora de llegar a “acuerdos” (si se les puede llamar así) con sus compañerxs de otras localidades o regiones. No es necesario señalar lo perjudicial que resulta esta lógica en una organización fundada sobre la solidaridad, el libre acuerdo y el federalismo antiautoritario. Los resultados ya han comenzado a entreverse: búsqueda de filiación como manera de conseguir votos (o compra directa de votos inflando la filiación con cotizaciones falsas), y un centralismo que da todo el poder de decisión a las grandes ciudades frente a las pequeñas localidades. Este autoritarismo centralista nada tiene que ver con un federalismo anarquista basado en la solidaridad y la búsqueda del consenso. Esta es sin duda una de las cuestiones que ha llevado a la CNT© a atacar a la AIT. Entendemos que una organización que pretende servir de germen para una sociedad libre y anárquica, no puede fundar sus acuerdos sobre el sometimiento de la voluntad de sus compañerxs de lucha. No buscamos imponernos mediante el voto, buscamos transmitir una opinión, un posicionamiento, un acuerdo sobre un asunto, tratando de llegar al consenso. Fuera de esa dinámica intencionada, toda decisión tomada mediante el voto, sin debate, sin cesiones y búsqueda de zonas comunes, se demuestra conflictiva, forzada, y puede llegar a provocar daños irreparables, como de hecho ha sucedido.

    ¿Y cuál es el resultado de todo esto? Una fractura y un enfrentamiento entre dos organizaciones que hasta entonces eran una sola, la CNT-AIT. A partir del momento en que las dinámicas y lógicas centralistas y autoritarias se convierten en norma, toda discusión y toda discrepancia se resuelve con expulsiones en una magnitud que nunca antes se había visto. Se fuerzan los acuerdos, los estatutos, nuestra orgánica, todo con el objetivo de silenciar, forzar la desfederación o directamente expulsar a los sindicatos y compas que trataban de hacer frente a esta deriva tan alarmante. Una purga en toda regla. Desde que comenzaron las maniobras del Comité Confederal y sus partidarixs, al menos 30 sindicatos han dejado la CNT© o han sido expulsados. Aquellos que permanecieron en la CNT© y se mantuvieron críticos con la actitud del Comité Confederal, también terminaron siendo expulsados. En todo este proceso la CNT© ha demostrado ser una organización que rechaza el diálogo con sus compañerxs y que se limita a contar los votos con los que sacarán adelante sus acuerdos.

    Algunos de estos sindicatos, avergonzados y radicalmente contrarios ante la deriva que estaba tomando la CNT©, decidieron en 2015 iniciar un proceso de reestructuración de la CNT-AIT, que culminó en 2017 con el reconocimiento de esta organización como la sección de la AIT en el Estado español.

    Pero en los planes de esta irreconocible CNT© no hay lugar para la existencia de una CNT-AIT. Viendo que el compromiso y la afinidad del anarcosindicalismo hacia la AIT no sólo no había desaparecido, sino que estaba creciendo y consolidándose, con adhesiones de nuevos sindicatos y secciones, ese mismo 2017, el Secretariado Permanente del Comité Confederal de la CNT©, Enrique Hoz, una vez más sin acuerdo de los sindicatos y a espaldas de su organización, contrata (a costa de los fondos confederales) a un abogado de Sevilla con el fin de demandar a siete sindicatos de la CNT-AIT (junto al Ateneo Libertario de Albacete) ante los Juzgados de lo Social de seis provincias distintas. La acusación: “usurpación de siglas y daño de imagen pública”. Los juzgados de lo social provinciales se declaran incompetentes por considerar a los 7 sindicatos demandados una misma estructura organizativa a nivel estatal. No satisfecha con el daño causado, en la segunda mitad de 2020, con una CNT-AIT que lejos de desaparecer sigue creciendo tras su reestructuración, la CNT© vuelve a hace uso de la justicia del Estado para intentar acabar con la CNT-AIT, pero esta vez lo hace a través de la Audiencia Nacional. Bajo las mismas acusaciones, reclamaba 50.000 euros de indemnización a cada sindicato, sumando a los siete anteriores más sindicatos (algunos de los cuales ni siquiera existían cuando esto estalló). Y por si esto no fuera suficiente, a algunos sindicatos se les acusa incluso de estar ocupando un local patrimonio de la CNT©, cuando ni siquiera tienen un local y se reúnen en otros espacios ajenos a la Organización .

    Es su objetivo, adueñarse del poco patrimonio del que aún dispone la CNT-AIT, sus locales, para poderlos vender y seguir pagando las tarifas y dietas de sus profesionales del sindicalismo, sus amiguismos, sus corruptelas y todos sus vergonzosos gastos (que además trataron y en parte consiguieron ocultar).

    Durante todo este proceso de lo que muchxs entienden erróneamente como una batalla de siglas, la avaricia y la falta de principios éticos y anarquistas por parte de la CNT© provocó que algunos sindicatos acabaran desapareciendo y que buenxs compas abandonasen, pisoteando y tirando por tierra el enorme esfuerzo de muchxs trabajadorxs por levantar la organización y la cultura anarcosindicalista. Al principio del comunicado decíamos que hace menos de 10 años, en el Estado español sólo había una CNT y ahora, en el 2021, decimos que sigue habiendo una sola y legítima CNT, la CNT-AIT. Nos defenderemos de estos miserables ataques y no regalaremos nuestros locales, nuestra memoria documental y nuestra historia. Pero también queremos decir que nuestro principal patrimonio, nuestra mayor riqueza es nuestra militancia, y esa nunca la podrán arrebatar ni destruir. No han podido las Monarquías, ni las Dictaduras, ni los infiltrados, ni los montajes policiales y tampoco podrá esta irreconocible organización. Han tomado un camino que les dirige hacia el sindicalismo de servicios, hacia una organización cada vez más profesionalizada, centralista y vertical, alejándose de los principios del federalismo anarquista. No es de extrañar que, bajo esa óptica centralista y jerárquica tan obsesionada con la imagen y el marketing, el CNG de la CNT© haya decidido registrar su logo, bandera y siglas, tratando además de sacar tajada de ello en los tribunales (de ahí la ©). Casi pareciera que nos estuviésemos enfrentando a una empresa en vez de a una organización supuestamente anarcosindicalista. 

    Luchamos y seguiremos luchando para defendernos, al tiempo que continuamos trabajando incansablemente para socavar las estructuras de poder y construir la sociedad que deseamos. Ha llegado el momento de romper el silencio, de que el movimiento anarquista y el anarcosindicalismo de todas las regiones del mundo conozcan la situación de la CNT adherida a la AIT. Ha llegado el momento de que todxs, incluidos los sindicatos y lxs militantes que hoy día forman parte de la CNT©, tomen partido y dejen de lado la indiferencia.

 ¡En defensa del anarcosindicalismo, del internacionalismo y de la lucha anarquista!

 ¡En defensa de la CNT-AIT!

     

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